Panorama para matar (A view to a kill, John Glen, 1985) es la última vez que el amigo Roger Moore hace de Bond. Un Roger Moore cascadillo que en las escenas de cama da repelús. Pero yo salvo la peli por dos cosas básicamente. Una, el tema de Duran Duran, iconos de los ochenta que tantos buenos ratos me hicieron pasar (esos sábados viendo Aplauso, ay). Y otra, la leona Grace Jones que en la peli se llama May Day. May Day. Me encanta.
En la breve escena que comentamos, May Day demuestra a James "vainilla" Bond quién manda en la cama. Que parece que él no lo tenía claro. El único pero que le pongo, lo dicho antes, que da repelús el contraste entre ese pedazo de cuerpo de Mrs Jones y las carnes fofas y blancuchas de Mr Moore.
lunes 20 de febrero de 2012
sábado 11 de febrero de 2012
Fetichismo en Octopussy
Octopussy (John Glen, 1983) es una más de la lenta decadencia de la saga, con Roger Moore entradito en años pero camelándose aún a las nenas. Sinceramente, yo, a estas alturas, ya lío todas las pelis de Bond y hasta que no llega Tim Hoyuelos Dalton me desintereso bastante.
No obstante, la saga continua con uno de sus principales alicientes: multitud de chicas ligeras de ropa y que no son de fiar. En la escena que comentamos, Octopussy (Maud Adams) lidera el asalto al palacio del villano Kamal Khan (Louis Jourdan) acompañada de su troupe de chicas. Monos ceñidos, bikinis y botas negras, hasta saris, un delirio de ropa fetish para luchar y demostrar que el poder es de ellas.
No obstante, la saga continua con uno de sus principales alicientes: multitud de chicas ligeras de ropa y que no son de fiar. En la escena que comentamos, Octopussy (Maud Adams) lidera el asalto al palacio del villano Kamal Khan (Louis Jourdan) acompañada de su troupe de chicas. Monos ceñidos, bikinis y botas negras, hasta saris, un delirio de ropa fetish para luchar y demostrar que el poder es de ellas.
miércoles 8 de febrero de 2012
O (y más chicas) en Moonraker
Moonraker (Lewis Gilbert, 1979) es una de las películas más desopilantes de la saga James Bond. Ya en la secuencia inicial, con el robo del transbordador espacial sabes en dónde te estas metiendo. Y un poco después ya sale Jaws.
Reconozco que en Moonraker no hay nada BDSM pero en el vídeo que encontré, con una selección de escenas con chicas Bond, hay un par de detalles por los que la peli tiene aquí su lugar:
El primero es la mismísima Corinne Clery, por todos conocida como O, la de Historia de O. La pobre chica es seducida por Bond y acaba muy mal. Uno de los momentos más chungos de la saga.
El segundo momento interesante del vídeo comienza a partir del minuto 7. Bond llega a un lugar misterioso en la selva lleno de chicas guapas. Es una especie de harén del malo, Hugo Drax (Michael Lonsdale).
También merece la pena el momento Jaws-encuentra-el-amor. No se si morirme de verguenza ajena o imaginar las situaciones de explosivo sexo entre Jaws y la rubia de las trenzas ... y morirme más.
Ver vídeo AQUÍ
Reconozco que en Moonraker no hay nada BDSM pero en el vídeo que encontré, con una selección de escenas con chicas Bond, hay un par de detalles por los que la peli tiene aquí su lugar:
El primero es la mismísima Corinne Clery, por todos conocida como O, la de Historia de O. La pobre chica es seducida por Bond y acaba muy mal. Uno de los momentos más chungos de la saga.
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| Dolly, la chica de Jaws |
Ver vídeo AQUÍ
sábado 4 de febrero de 2012
Entrega en Vive y deja morir
Vive y deja morir (Live and let die, Guy Hamilton, 1973) es la primera película de Roger Moore como James Bond y el inicio de una caída en picado hacia argumentos y personajes cada vez más delirantes. Malos que dan risa, tramas rocambolescas y un James Bond que ya es casi una parodia.
No me puedo resistir a dedicar este post a una de las chicas Bond más chachis de toda la saga, Jane Seymour. Aquí es nada menos que una echadora de cartas que siempre acierta, con un nombre maravilloso: Solitaire. Se supone que si pierde la virginidad, pierde también el poder de adivinar el futuro y el pícaro de Bond, que está a la que salta, no desaprovecha un bocado tan exquisito (y haciendo trampa, el muy pillo). Ella, se rinde, toda sumisa, pierde todos sus poderes y hasta casi la mata el malo. No me digan que eso no es entrega, y de la buena.
No me puedo resistir a dedicar este post a una de las chicas Bond más chachis de toda la saga, Jane Seymour. Aquí es nada menos que una echadora de cartas que siempre acierta, con un nombre maravilloso: Solitaire. Se supone que si pierde la virginidad, pierde también el poder de adivinar el futuro y el pícaro de Bond, que está a la que salta, no desaprovecha un bocado tan exquisito (y haciendo trampa, el muy pillo). Ella, se rinde, toda sumisa, pierde todos sus poderes y hasta casi la mata el malo. No me digan que eso no es entrega, y de la buena.
miércoles 1 de febrero de 2012
Momentos sexy-sádicos en Diamantes para la eternidad
Diamantes para la eternidad (Diamonds are forever, Guy Hamilton, 1971) nos presenta a un James Bond más talludito, un Sean Connery a punto de abandonar la saga y con la mente puesta en otros papeles de más enjundia. He seleccionado un par de escenas digamos, curiosas:
En la primera, James "vainilla" Bond soporta impertérrito que le apaguen un cigarrillo en el pecholobo. La chica mala -en realidad buena- (Jill St. John) es la que hace el numerito sexy-sádico, pero Bond, ni fu ni fa. Ya sabemos que Bond es un tío machote pero ya desespera que no pille ni una provocación.
En la segunda escena, Bond se pone chulo con la chica mala -ésta si es mala de verdad- (Denise Perrier). También sabemos ya que 007 nunca mata a las chicas- sin tirárselas antes- así que el show del estrangulamiento es sólo eso: una demostración de a ver quién manda aquí. Ella, que es una monada, creo yo que disfruta.
En la primera, James "vainilla" Bond soporta impertérrito que le apaguen un cigarrillo en el pecholobo. La chica mala -en realidad buena- (Jill St. John) es la que hace el numerito sexy-sádico, pero Bond, ni fu ni fa. Ya sabemos que Bond es un tío machote pero ya desespera que no pille ni una provocación.
En la segunda escena, Bond se pone chulo con la chica mala -ésta si es mala de verdad- (Denise Perrier). También sabemos ya que 007 nunca mata a las chicas- sin tirárselas antes- así que el show del estrangulamiento es sólo eso: una demostración de a ver quién manda aquí. Ella, que es una monada, creo yo que disfruta.
sábado 28 de enero de 2012
Mordiscos en Operación Trueno
Operación Trueno (Thunderball, Terence Young, 1965) trae de nuevo a Sean Connery como 007 enfrentado a la organización Spectra. No es de las mejores, en parte por un reparto de villanos soso y fácil de olvidar, pero hemos encontrado una escena con chica mala que puede aprovecharse bedesemeramente hablando.
La chica mala de esta vez es Fiona Volpe (Luciana Paluzzi) y en ese polvo vainilla que Bond siempre está empeñado en echar, ella intenta meterle algo de arte y salero. Le da unos mordisquillos a James en el hombro, pero él, que en el fondo es un nenazas, se queja miserablemente. Al final, polvo corrientito, aunque ella fantasea con tener las manos atadas al cabecero de la cama. Muy mal, Bond.
La chica mala de esta vez es Fiona Volpe (Luciana Paluzzi) y en ese polvo vainilla que Bond siempre está empeñado en echar, ella intenta meterle algo de arte y salero. Le da unos mordisquillos a James en el hombro, pero él, que en el fondo es un nenazas, se queja miserablemente. Al final, polvo corrientito, aunque ella fantasea con tener las manos atadas al cabecero de la cama. Muy mal, Bond.
lunes 23 de enero de 2012
Lucha en Goldfinger
Goldfinger (Guy Hamilton, 1964) es la tercera peli del ciclo Bond y para entendernos, es la del villano que recubre a las chicas en oro. El villano es Goldfinger. Pero aquí nos ocupamos de Pussy Galore (Honor Blackman), que empieza de mala de la peli y acaba de Chica Bond, lo cual es un carrerón.
En la escena, Pussy Galore, que trabaja para Goldfinger, se enfrenta a Bond, aunque en realidad es una peleilla de tres al cuarto porque ella es una villana elegante. Bond se la quiere camelar y ella se hace la durita con un par de patadas y zancadillas. Típica escena de a ver quién manda. Pero claro, con Bond ya sabemos quién.
En la escena, Pussy Galore, que trabaja para Goldfinger, se enfrenta a Bond, aunque en realidad es una peleilla de tres al cuarto porque ella es una villana elegante. Bond se la quiere camelar y ella se hace la durita con un par de patadas y zancadillas. Típica escena de a ver quién manda. Pero claro, con Bond ya sabemos quién.
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